Hoy era así Señor, por mucho que quería estar contigo no era capaz de darte todo mi ser. Sé que a pesar de ello siempre estás ahí, como dice el salmo de vísperas "tú eres mi refugio". Así están tus ojos misericordiosos fijándose en mí, y tus brazos, esperándome siempre para darme el último abrazo del día. Gracias por estar siempre velando por mí y perdona por no saber corresponderte de la misma forma.
ROTA Y ENTERA
El Señor nuestro Dios, es solamente uno. Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas tus fuerzas. Las palabras que digo quedarán en tu memoria, se las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado.
jueves, 22 de mayo de 2014
Atardecer en mi corazón...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario